Un compostador de color verde brillante, fácilmente visible en la naturaleza. La tapa está perforada y se puede colgar del asa. Es adecuado tanto para lombrices compradas como para las que hayas desenterrado tú mismo.
Un compostador clásico y robusto, cuyo color brillante facilita su localización en la hierba, páramos, montañas, entre rocas cerca de un arroyo, etc.
Una solución práctica: la tapa se puede colgar del asa para evitar perderla o extraviarla.
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